Qué significa realmente tener ciática
Cuando alguien dice que tiene ciática está describiendo dónde le duele, no qué se lo está causando. El dolor nace en la espalda baja o en el glúteo y baja por la parte de atrás de la pierna, a veces hasta el pie.
El nervio ciático es el más largo y grueso del cuerpo. Se forma con raíces que salen de la parte baja de la columna, cruza el glúteo y recorre la pierna hacia abajo. Si algo comprime o irrita alguna de esas raíces, el dolor se siente a lo largo de todo el trayecto aunque el problema esté arriba, en la columna.
Por eso en consulta el trabajo no consiste en tratar la ciática sino en encontrar su origen. El tratamiento cambia por completo según lo que se encuentre.
Qué la produce
Las causas más frecuentes, más o menos en ese orden:
Hernia de disco lumbar. Es con diferencia la más común, sobre todo en los niveles L4-L5 y L5-S1.
Estenosis del canal lumbar, un estrechamiento del espacio por donde pasan los nervios. Típica después de los 60.
Espondilolistesis, cuando una vértebra se desliza sobre la de abajo y reduce el espacio de salida del nervio.
Artrosis facetaria con osteofitos que invaden el trayecto de la raíz.
Síndrome piriforme, donde el músculo del glúteo irrita el nervio a su paso. Se diagnostica bastante más de lo que en realidad ocurre.
Cómo distinguirla de un dolor de espalda común
La clave está en si el dolor cruza la rodilla. Un dolor que se queda en la espalda o llega al glúteo suele ser muscular o articular. Cuando baja de la rodilla hacia la pantorrilla o el pie, lo más probable es que haya una raíz nerviosa metida en el asunto.
Los pacientes rara vez lo describen como un dolor sordo. Hablan de corrientazos, de ardor, de descargas. Y casi siempre afecta una sola pierna.
Otros datos que ayudan a reconocerla:
Empeora al estar sentado mucho rato, sobre todo manejando.
Aumenta al toser, estornudar o pujar.
Puede venir con adormecimiento u hormigueo en una zona bastante definida de la pierna o el pie.
En algunos casos hay pérdida de fuerza. Cuesta pararse de puntas, o levantar la punta del pie al caminar.
¿Esto describe lo que estás sintiendo?
Una valoración presencial permite confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento adecuado para tu caso.
Cuánto tarda en mejorar
Alrededor de 9 de cada 10 pacientes mejoran de forma significativa entre las 6 y las 12 semanas, sin cirugía. Incluso las hernias de disco tienden a reducirse solas con el tiempo, porque el propio cuerpo reabsorbe parte del material herniado.
Lo que no ayuda es el reposo en cama. Durante años se recomendó y hoy sabemos que empeora el resultado, porque debilita la musculatura que sostiene la columna y alarga la recuperación. La indicación actual es mantener actividad dentro de lo que el dolor permita, evitando solo aquello que claramente lo dispara.
En qué consiste el tratamiento
El plan depende de la causa, de la intensidad y del tiempo que lleve el cuadro. En términos generales:
Control del dolor con medicamento, incluyendo fármacos específicos para dolor de origen nervioso cuando corresponde.
Actividad modificada. Moverse sí, pero sin los gestos que comprimen la raíz.
Terapia física dirigida, con progresión de fuerza para el core y la cadena posterior.
Bloqueo epidural cuando el dolor es intenso y no cede. Se realiza a nivel hospitalario y se coordina desde la consulta.
Cirugía solo si hay déficit neurológico que progresa, urgencia real, o dolor incapacitante que persiste tras varias semanas de tratamiento bien llevado.
Cuándo vale la pena hacer una resonancia
No todo dolor ciático necesita imagen de entrada. En un cuadro típico, de pocas semanas y sin señales de alarma, lo razonable es iniciar tratamiento y reevaluar.
El estudio se vuelve necesario cuando el dolor no cede en el tiempo esperado, cuando aparece pérdida de fuerza, o cuando se está considerando un procedimiento. Hay un detalle que conviene tener presente: las resonancias muestran discos abultados y deshidratados en muchísima gente que no tiene ningún síntoma. Por eso la imagen se lee junto con la exploración física, nunca sola.